"En el principio creó los cielos y la tierra... y todo el ejército de ellos... Y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo" (Génesis 1:1; 2:1,2). Con esto Dios puso el fundamento de un día de reposo para que la humanidad lo guardara. El bendijo, santificó y consagró al día de reposo.
Dios estipuló el séptimo día como un día de reposo para ser guardado por los hijos de Israel. Ver Éxodo 20:8-11. Dios dijo: "Acuérdate del día de reposo para santificarlo". Tenemos razón de creer que el "día de reposo" fue guardado desde el séptimo día de la creación hasta que la ley les fue dada a los hijos de Israel, porque ellos debían de recordar el día de reposo (Éxodo 16:26). La abstinencia de todo trabajo se explicó tan claramente aquí como en el cuarto mandamiento, en el cual se enseña guardar el séptimo día. El nombre del día no es lo más importante. La manera en que se guarda el día es más importante, de guardarlo santo. Dios lo santificó y lo consagró.
¿En qué manera puede usarse este día para la honra y gloria de Dios?
(a) Descansar el cuerpo físico de los afanes diarios en este día. El trabajo continuo día tras día acaba el cuerpo. El hombre debe ser apto físicamente y alerta mentalmente. Trabajando todos los días dejaría al hombre sin equilibrio. ¿No nos parecería la vida larga y triste sin un período de descanso estipulado?
(b) Por medio de meditar en Ia palabra de Dios, alimentándose con el Pan de Vida, se sustenta el alma. Porque "no sólo de pan vivirá el hombre”. El hombre necesita crecer y hacerse fuerte en lo espiritual para defenderse contra las mañas de Satanás. El necesita cultivar la vida espiritual en su alma. Esta preciosa alma anhela la comunión de su Creador, la comunión en la oración, en la lectura de la Santa Palabra, y en amistad con los santos. El pueblo de Dios tiene necesidad los unos de los otros. Debemos ser un solo cuerpo, con amor y concernimiento los unos de los otros. No debemos vivir por nosotros mismos. Con tener amistad hermanable nos fortalecemos los unos a los otros y adoramos a nuestro Padre celestial en unidad como una familia. En Hebreos 10:25, se nos exhorta a no dejar de reunirnos. Esta es una bendición desconocida para los que la descuidan.
(c) Este día puede ser usado para glorificar a Dios por medio de hacer obras buenas para otros Jesús dijo: "Yo soy el camino, y Ia verdad, y la vida...” Él también dijo: "¿Es Iícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal: salvar la vida, ¿o quitarla?" (Marcos 3:4). El pueblo de Dios (los cristianos) debe llevar adelante la obra del Señor aquí en la tierra, lo que consiste en hacer obras de amor, benignidad y misericordia a nuestros semejantes y no hacerle mal a nadie. En otros palabras, el día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo (Marcos 2:27). Este día debe ser una bendición para la humanidad, aun para sus animales.
Preguntamos pues: ¿Qué has hecho en este día de reposo? ¿Lo has guardado santo, y lo has usado para la gloria de Dios? ¿Te ha hecho este día más consciente de El? ¿Te ha Ilegado a ser más preciosa la salvación por medio de la sangre redentora de Jesús, Su Hijo? ¿Te ha Ilegado a ser más real la dirección del Espíritu Santo? ¿Te ha sido aumentada la relación con El? ¿De veras eres una persona mejor el día lunes de lo que fuiste en el día sábado? ¿Eres más limpio y más fuerte espiritualmente y socialmente más simpático, y más como Cristo? ¿Fluyen las virtudes cristianas libremente de tu vida? Estas preguntas se relacionan al uso correcto del día de reposo.
Este día de reposo fue un símbolo y una sombra del descanso en Cristo Jesús: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar" (Mateo 11:28). También señala el descanso eterno preparado para el pueblo de Dios. Vea Hebreos capítulo 4.
Al escudriñar el Nuevo Testamento hallamos que los primeros cristianos se reunían (para la adoración) en el "primer día de la semana" (Hechos 20:7; 1 Corintios 16:2). Apropiando ellos el primer día de la semana para su día de reposo, fue sin duda, en honra de su Señor y Salvador, que resucitó de entre los muertos el primer día de la semana. Siendo que El es el Señor del día de reposo, el día de reposo propiamente puede ser Ilamado "el día del Señor". En Apocalipsis 1:10, Juan dice: "Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor...”
Por las enseñanzas del Antiguo Testamento y por lo que hallamos en el Nuevo Testamento to-cante a este día, los énfasis se ponen más en como se guarda el día, para santificarlo.
¡No es suficiente ser un "cristiano de un día de la semana", o "de un día de reposo", de "un día del Señor", o "del Domingo"! Los amigos, los vecinos y nuestros socios deben darse cuenta que hemos estado con Jesús. El que ha estado con Jesús ha renacido, o es nacido de nuevo (Juan 3:3). Tal persona se ha arrepentido de sus pecados, y ha hallado el perdón en la sangre expiatoria de Jesús: “…han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero" (Apocalipsis 7:14). Sus corazones han sido cambiados: "Os daré un corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne (Ezequiel 36:26). Esto es lo que hace el Señor para él que se arrepíente de sus pecados. La evidencia de esto es seguir en "sus pisadas". "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas" (2 Corintios 5:17).
Así es que Dios preparó un pueblo para un descanso ya preparado. La hermosura de esto es que uno puedo gozar esta paz de mente y corazón, ahora en esta vida, y seguirá por toda la eternidad (Juan 11:25,26).
“…descansarán de sus trabajos…” (Apocalipsis 14:13).